Febrero 2017 | En la colonia...
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En la colonia, salario de colonia.  Dónde está nuestro umbral de resignación.

En la colonia, salario de colonia. Dónde está nuestro umbral de resignación.

En la colonia, salario de colonia.

Observen estos datos del 2015, al finalizar el año 2016 de celebraciones del crecimiento del PIB de Canarias por el gobierno administrativo de archipiélago, la colonia ocupaba el lugar que siempre le corresponde en todas las estadísticas de estimación positiva, la última, con un salario medio de los hombres de 20.641 y de las mujeres de 18.201 euros.

Por otro lado, el asalariado medio canario ha perdido por el coste de vida una de sus 12 pagas anuales en los últimos cinco años.

Para los que se prodigan en insistir en la pertenencia de Canarias a Europa, los que quedaron absortos con los mapas de Canarias en el mediterráneo, una sola cifra, los salarios son un 29´7 % inferiores a la media europea.

Es explicito que el crecimiento del PIB y la economía canaria no repercuten en nuestra ciudadanía. Nuestros recursos son, como siempre lo han sido, expoliados y extraídos para beneficio de las Españas, transnacionales y algún empresario isleño advenedizo.

Y qué sucede con nuestros ciudadanos, cómo reaccionan.

Fromm lo explica así: “Desde el punto de vista psicológico, esta disposición a someterse al nuevo régimen parece motivada principalmente por un estado de cansancio y resignación íntimos que constituye una característica peculiar del individuo de la era presente, característica que puede hallarse hasta en los países democráticos”

El régimen en Canarias no es nuevo, más bien añejo, vetusto y medievo, pero, a pesar de ello subsiste, me preguntó qué  grado de aguante, de aceptación del estado de cosas en Canarias puede soportar nuestra gente, hasta cuándo huiremos en esa especie de via crucis de navidad a carnavales de la ciudad, del Sur,  de Semana Santa a fiestas patronales de aquí y de allá, de fiestas inventadas y plagiadas a veranos adormecedores, fiestas y fiestas, tarjetazos y tarjetazos, de una jornada de fútbol a otra, de champions, de copas de Europa, de vivir vidas de otros en crónicas rosáceas, horteras y malolientes, hasta cuándo vivir fugados de nuestra realidad.

Este gran hermano colonial enferma, deprime, acongoja, arrastra la autoestima hasta el subsuelo, desorienta y menoscaba nuestros valores. Nutre de antidepresivos contra los antidepresivos.

Este gran hermano mata de múltiples y sutiles maneras, de adicciones, de alimentaciones precarias, de enfermedades de la mente y hasta logra que pongamos fin a nuestras vidas, un canario se suicida cada día.

Morimos de resignación, más que de depresión. Morimos poco a poco de indolencia, de apatía fomentada y estimulada, de no perseverar. Hasta cuándo. Nuestros hijos y nietos abandonarán su país, su tierra y seguimos resignados, haciendo maletas otra vez. Estoy cansado de tanta resignación, me agota esta resignación pegajosa, contagiosa, de plañideras y gandules. De observadores de lo que hay que hacer, o  de sí pero, o  de ahora no, más adelante,  o yo ya me quemé, o cuando estén todos, o si está éste, yo no. Aburren. Perseveran en no perseverar. En ir de enyesques de ideas de aquí para allá, pero sólo ideas de las que están de modas, de las que de progre que son, se hacen realidad solas, a golpe de televisión. De imitadores de todo lo que se hace en la metrópoli. De fans de telepredicadores de un mundo mejor, para ellos claro.

A todos ellos también una maleta, con más de quince kilos para que se lleven también tanta mala energía, mediocridad y pereza, también el disfraz de comprometidos, prometidos con el voyerismo sádico de ver como maltratan a los nuestros.

Mientras en la colonia, salarios de colonia.

En África, a 27 de febrero del año del Kaos.

 

Bancos zombis, gobiernos zombis, dirigentes canarios zombis.

Bancos zombis, gobiernos zombis, dirigentes canarios zombis.

Un mundo de zombis.

 

En el mundo de la informática se habla de que un ordenador se ha convertido en un zombi cuando se ha infectado con un virus que controla tu ordenador de forma remota, lo manejan a su antojo, pero además formará parte de una red zombi de ordenadores, conocidos  como botnet, que están controlados por una misma persona u organización criminal.

La globalización ha dejado y deja aún muchísimas víctimas, pero muchos de los supervivientes son convertidos en zombis.

El mejor ejemplo que lo muestra es Grecia, rescatada por la troika es hoy un país muerto, sin soberanía, sin aliento y con u futuro muy incierto. Grecia y Syriza no solo liquidaron la soberanía del pueblo griego, sino que con su actuación arrastraron a gran parte de la izquierda europea, dejando gran parte del espacio del descontento y de la vindicación nacional con la UE a la ultraderecha.

Grecia y su gobierno son zombis. Si fuera un juego de rol diría que le queda una vida y es la de oponerse a las nuevas condiciones de rescate y poner en marcha un sistema de pagos alternativos que tienen organizado como Plan B y que no han utilizado. Su negativa revierte el problema a la UE y estimularía que otros países tomaran la senda .de cuestionar y revertir la usurera y cuestionable deuda.

Pero también son zombis los gobiernos dirigidos por las grandes corporaciones que deciden sobre su futuro, sus empresas, su venta o su compra. Las monedas también se convierten en zombis, atacadas por la divisa dólar, según sus necesidades y, como aconteció en Irak o Libia, la sola posibilidad de aceptar otra divisa, les puede costar una guerra. Pasando a ser zombis. Libia, Siria, Irak, Afganistán ya son estados zombis. Muchos bancos centrales también son zombis de las corporaciones.

Los países del sur y este de Europa son estados zombis, controlados por la troika.De una manera u otra, la aceptación de créditos por el Banco Mundial o el FMI es el DNI de zombi.

Zombis en Canarias

En Canarias los zombis están en todos lados, zombis en el gobierno que ejecutan lo que otros zombis empresarios dependientes a su vez de la metrópoli zombi  y de la que se apoderó la troika deciden.  Zombis que ejecutan las políticas fiscales que impone España, zombis a merced de los turoperadores, sindicatos zombis que se dejan tomar por las patronales y las administraciones, zombis que repiten lo que escuchan en los medios españoles, zombis que pierden el tiempo hablando de cotilleos y raleas. Zombis que han interiorizado tanto al que les explota y domina que terminan pareciéndose a él y muertos, muertos por dentro, andando en busca de su identidad, zombis de la inteligencia y el pensamiento de otros, imitadores de su arte y literatura. Descolonicemos y aprovechemos la vida que nos queda.

En África, a 23 de febrero del año del kaos.

140 palabras.  Ouija en el Gobierno de Canarias.

140 palabras. Ouija en el Gobierno de Canarias.

 

Tindaya y el proyecto Chillida, enmienda paranormal de CC a Patrimonio de la Humanidad.

Sinceramente los fenómenos paranormales siempre me han parecido atractivos, sugerentes, propios de un programa nocturno de televisión, mejor de radio,más aterrador, pero nunca creí que el grupo parlamentario de CC consultará la ouija al hacer sus enmiendas a las proposiciones no de Ley. No de otra manera se puede entender que solicite que se añada a la propuesta de incorporación a la lista de patrimonio de la Humanidad de la montaña de Tindaya lo siguiente:

“Incluyendo la realización del Proyecto Artístico ideado por Eduardo Chillida”

En otras palabras, se pretende incluir algo que, en la actualidad no existe y deseamos no

exista. Yo me pregunto si ofrecerán a la UNESCO gafas de realidad virtual.

CC: “¡Hay algún espíritu presente! Yoooo, Chillida.

 

 

 

 

 

Y cómo me informo de lo que acontece y se opina en las islas.

Y cómo me informo de lo que acontece y se opina en las islas.

La prensa escrita en Canarias.

Siempre tuvo un gran poder la prensa y ayudó a sostenerlo en las islas, pero en estos momentos de declive de la prensa en papel, cuando las generaciones de fieles consumidores diarios  comienzan a abandonarnos, a rendirse al tiempo y a los años, cuando las actuales generaciones acceden a la información a través de su Tablet o su móvil, mientras la oferta de información “free” se multiplican y una simple alerta en google+ te puede mantener informado acerca de un tema que te ocupa o preocupa, cuando los populismo de todo signo y especialmente Donald Trump han explicitado que el cuarto poder se muestra como un cuarto de un cuarto, el futuro de las cabeceras en Canarias es más que incierto. Probablemente, en menos de un año, habrá movimientos  en sus accionariados. Ciertamente, de seguir, la cosas como están, podría acabar en un oligopolio con solo dos cabeceras. También con alguna nueva cabecera, se escucha esto último, que desplace a ambas procedente de las Españas.

De momento, luchan unos y otros, teniendo como objetivo sacar del mercado a la competencia. En medio, la misería de la política enjuta extorsionado y vetando desde los gabinetes, según les place.

Sin embargo, pienso que hay algo más que todo lo anterior, no solo se trata de la inmensa competencia de la red, de lo digital, ni de los cambios de hábitos de las generaciones, ni de los cambios producidos en los soportes publicitarios, no es sólo eso.

La mayoría de la propiedad de los medios en las islas se han rendido a dos realidades:

  • La dependencia de las administraciones, es decir, de los políticos.
  • El peso de los anunciantes en la línea cambiante de los medios, que conocen dicha debilidad y alquilan el medio para sus fines. Ejemplo de ellos son los publirreportajes constantes del acuario, sabemos hasta cuando estornuda una tortuga.

Le propongo algo al lector, si le queda alguna duda, un simple ejercicio, que observe si el nuevo consejero de Sanidad del Gobierno de Canarias será objeto de críticas en su andadura en la Consejería. Recuerden como sugerencia o pista el peso de la publicidad de la sanidad privada.

Ya he podido observar, escuchar y leer auténticos panegíricos acerca de su intervención en una comisión del parlamento. Y todavía no hay resultados. No digo más.

Pero aunque lo anterior es de manual y no deja de ser una práctica habitual considerando que se trata de empresas privadas que, desde luego, no maltratan, como es lógico a una parte de sus clientes, los otros son los lectores, eso es otro asunto.

Creo que, en cierta medida, convendría recuperar la idea simple que la fortaleza de un medio está en gustar a los lectores, en informar de manera objetiva u en mostrar un mundo amplio de las corrientes de opinión de una sociedad, en lograr la satisfacción de los mismos, en encontrar en ellos su independencia editorial, su fortaleza y por ende la publicidad. No al contrario, pues la pérdida constante de lectores, les lleva a la pérdida de publicidad y a su depreciación, así la prensa escrita sigue perdiendo publicidad en beneficio de la televisión, la radio y las redes, que la incrementan, creciendo en el 2016.

La cuestión no está en los profesionales, pues la calidad de los profesionales en las islas está más que probada, gran parte de ellos hoy de autónomos precarizados o en el desempleo. Los que más suerte han tenido sufren, una y otra vez, sucesivos recortes de salario y múltiples tareas. Hoy un periodista lleva un paquete de secciones que hace prácticamente imposible que profundice en casi nada.

Un capital  humano de gran valor que también, como otros esta sociedad, se les abandona a su suerte.

Así es que considero que convendría que la propiedad de esos medios considere la necesidad, seguro que lo hacen, de instalarse en la realidad de unas islas que se mantienen colonizadas y dependientes. Son muchos los canarios que al ver portadas copadas por la princesa de los españoles no recogen el periódico, hastiados de tantas horas de princesitas. Es cansino, aburrido que una prensa canaria, con los múltiples problemas que viven las islas reproduzca portadas de otras geografías. Noticias que unas horas después ya no lo son.

En la actualidad los canarios que creemos,  sociológicamente somos muchos, que Canarias es una nación, en la soberanía, en la Independencia o en la descolonización, no solo no encontramos la información que deseamos, normalmente fracturada y recortada sobre la realidad del archipiélago, según a que grupo o parte de una partido afecte, si encontramos todo aquello que no nos interesa sobre otras realidades lejanas a nosotros, y es que no accedemos a una información sobre nuestro entorno geopolítico, internacional es un cumulo selectivo de noticias de agencia tal cual, sin elaboración, y lo que es más grave, no existimos en el debate de ideas de estos medios.

Hay tres debates de los que huyen y son imprescindibles para la reconciliación:

  • Las reivindicaciones sobre las tremendas desigualdades sociales en las islas y el debate sobre el modo de resolverlas. El consumo de papel por parte de las patronales llega hasta cuando se casa la hija de uno de ellos, es escandaloso.

Un comunicado del FSOC o Intersindical, salen de tapadillo, en cualquier suelto.

  • Las reivindicaciones nacionales, de independencia y descolonización y el debate de ideas acerca de las mismas.
  • La geopolítica del archipiélago.

Cómo me dijo un abuelo, para qué lo compra, si siempre dicen lo mismo. Y se fue refunfuñando algo relacionado con mentiras, que me ahorro.

En el descredito de las instituciones, los partidos y los sindicatos institucionalizados, también está integrando la ciudadanía a la prensa y en Canarias además pueden sumar a todos aquellos que transitan desde el soberanismo, a la independencia y la descolonización.

La lejanía es considerable, de la lejanía a la confrontación solo queda un paso.

En África, a 18 de febrero del año del kaos.

 

 

 

 

En la colonia: Paralizados por el miedo.

En la colonia: Paralizados por el miedo.

El S XXI podría ser calificado como el Siglo de Miedo, la corporatocracia, auxiliada por los medios de comunicación que la integran, han fomentado en las última década del siglo anterior y en este milenio todo tipo de miedos, miedos que corroen e inmovilizan al ser humano y a la voluntad del mismo de transformar la realidad.

Ciertamente hay suficientes indicios en este siglo para la preocupación y la alerta, pero también  para la movilización y la toma de conciencia, para la transformación y la consciente valentía. También para la esperanza en el cambio de modelo social.

Siempre fue el miedo herramienta letal del poder, pero, en estos días, el miedo se algo más, es el muro infranqueable que ha diseñado Davos y las ocho personas más ricas del mundo que acumulan más riqueza que la mitad de la población del mundo más pobre, unos 3.600 millones de personas.

Cómo es sostenible una realidad así.

Cómo es posible que en la  crisis del 2008 se resolvieran con fondos públicos las quiebras bancarias, al mismo tiempo que se desahuciaba a los deudores de hipotecas.

Solo el miedo, la coacción permanente y programada lo explican.

Mientras escribía el artículo me pregunté primero a qué tenemos miedo, pero fue más sencillo cuestionar a qué no tenemos.

Nos han inyectado en vena el miedo al terrorismo islámico, el miedo a perder el trabajo, miedo a un asteroide, a la crisis,  miedo a las enfermedades, al cáncer, miedo al hambre, a los accidentes, a la violencia, a la locura, a la soledad y hasta a la felicidad. Miedo al otro, al diferente. Miedo al poder, a sus leyes.

La crisis y el terrorismo han facilitado que hayamos perdido y entregado numerosas libertades, derechos civiles y laborales. Y esas pérdidas, argumentadas desde los miedos hasta las hemos aceptado.

Dice N. Elías:

«Sin duda, la posibilidad de sentir miedo, como la de sentir alegría, es un rasgo invariable de la naturaleza humana. Pero la intensidad, el tipo y la estructura de los miedos que laten o arden en el individuo jamás dependen de su naturaleza (…) sino que, en último término, aparecen determinados siempre por la historia y la estructura real de sus relaciones con otros humanos»

Elías: El proceso de civilización.

El miedo atenaza, comprime, asusta. Sin embargo, el miedo tiene su hábitat perfecto en la colonia, es aquí donde se desenvuelve en su ecosistema predilecto.

“El miedo es entonces, sigue siendo, el arma mental más importante del mundo colonial. Los que trabajan en entidades públicas tienen que tener miedo, porque los ojos coloniales vigilan en todos los espectros. El mundo colonial sigue siendo el dueño de todo lo demás, incluso del mismo estado en construcción(…)El mundo colonial sigue siendo dueño de los símbolos y las ideologías de la sociedad. La prensa sigue reflejando ese mensaje. Entonces el miedo actúa con todo su poder mediático, colonial y de comportamientos tímidos en entidades del estado. Es decir, el poder del miedo es proporcional a la falta de identidad con nuestras naciones.

Max Murillo Mendoza: El miedo como fórmula colonial de dominio

 

Me confiesan algunos amigos que no colocan un me gusta en estos comentarios por miedo a ser identificados, a que se les asocie a determinadas ideas. Es ese miedo del que se acerca y te dice: “Yo colaboro, pero que no se sepa”

Miedos a que tu jefe sepa que tienes tal orientación política, a qué lo sepa el cacique alcalde. Ese miedo que lleva a mostrarse muy crítico con dos copas y serenarse inmediatamente si entra un amigo del cacique.

Un miedo que conduce a algunos a hablar bajo de independencia, por si alguien les escucha. Miedo al ridículo también, a que alguno haga burla de tus ideas, a que te ridiculice con la frase absurda de la españolidad: “de qué van a vivir”, cuando lo correcto es de qué no vivimos ahora.

Miedos que permiten auténticos reinos de taifas en islas y municipios. Miedo al “moro que puede invadirnos”. Este miedo es otro muro, el que ayuda a mantenernos ajenos al continente al que pertenecemos y, bien pensado, es un miedo infantil, irrisorio, es como el miedo al hombre del saco, pero sin saco.

Todos los miedos se convocan en la colonia. Miedo al fracaso, miedo a dirigir, a liderar, miedos y más miedos que congelan nuestra historia, que hace que seamos colonia aún en el tercer milenio.

No obstante creo que resta escaso tiempo para que los miedos dejen de tener hospedaje en nosotros y nosotras, el miedo transformado en valentía es una fuerza arrolladora, es audacia y compromiso, es conciencia militante. Ya no podemos acoger más miedo, ya solo queda liberarnos de ellos y arrojarlos como una fuerza creadora.

Miedo que tengan los otros, no nosotros.

En África, a doce de febrero del año del kaos.

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