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Multilateralidad y soberanía. Turquía.

“Algunos analistas creen que el golpe no ha terminado todavía. Ellos piensan que no sería sorprendente que, en las próximas semanas y meses, los EE.UU. pone en marcha una “guerra híbrido” contra Turquía, que podría incluir el apoyo a la insurgencia kurda, una revolución de color, Daesh ataques, u otro intento de golpe. Turquía ya es sospechoso sobre la creciente cordialidad entre los EE.UU. y los kurdos en el norte de Siria. Las relaciones entre Turquía y la UE también están tensas. Erdogan estaba profundamente decepcionado con la reacción de la UE para el intento de golpe. En lugar de apoyarlo, la UE expresó su preocupación por los derechos humanos en Turquía a raíz de la represión de los partidarios Gulen en el país.”

NIRAJ SRIVASTAVA(El autor es Embajador retirado, Servicio Exterior de la India, que cuenta con varios países como enviado de la India).

 

  1. Turquía y Occidente.

La visión eurocéntrica del mundo, en algunos  casos reflejo de cierta ignorancia, relaciona Turquía y  mundo árabe, asociación absurda ya que los otomanos no son, ni han sido jamás árabes, al igual que los habitantes del norte de áfrica  no son árabes.

El pueblo otomano se islamizó y conquistó los reinos árabes de Oriente Medio, los vestigios de Imperio Bizantino, razón por la cual hoy el islam es la religión predominante en Turquía, Albania o Bosnia, ninguno de esos pueblos es árabe, confusión frecuente en occidente que desconoce o no desea entender que profesar el islamismo no es ser árabe, al igual que ser católico no es ser europeo.

Tras la conquista de Constantinopla (1453) los otomanos se convierten en la potencia musulmana hegemónica de la Edad Moderna, llegando hasta Viena en el siglo XVI, su poder se redujo hasta que al final de la I Guerra Mundial. El Tratado de Sèvres acabó al sultanato otomano y el país fue repartido como un botín por las potencias vencedoras.

En 1923 una rebelión militar de un grupo de jóvenes oficiales turcos liderados por Mustafa Kemal Atatürk expulsó a las tropas occidentales de la región central del Imperio –Anatolia y Tracia.

 Atatürk impulsó un nuevo Estado moderno: Abolió el sultanato, modernizando la administración y separando la religión del Estado.

Conformó un ejército profesional, el garante del laicismo de Estado frente a las tentativas de reislamización del país.

 

Al margen de esta disquisición inicial.

 

  1. ¿Qué interés posee Turquía para las potencias?

 

Algunos datos:

 

Turquía pertenece  a la OTAN desde 1952. Es, tras EE.UU, el segundo ejército más poderosos de la OTAN.

Posee: 400.000 soldados en activo y otros 185.000 reservistas, por lo que su ejército está entre los 10 más grandes del planeta.

Fuerzas paramilitares de la Guardia Nacional:102.000 miembros de, según cifras de 2015,presupuesto anual militar: 18.000 millones de dólares, tanques: 3.700 tanques, vehículos blindados: 7.500, aviones: 1000,Hhlicopteros:500, Buques de guerra: 200 buques.

Geopolítica:

Los enemigos potenciales de Turquía y la guerra fría, la necesidad del fundador del Estado Moderno de evitar la islamización, el problema kurdo, los conflictos con Grecia y otros vecinos, hizo que el fundador de la moderna Turquía buscará la alianza con EE.UU y Occidente, al tiempo que para los Estados Unidos la posición geopolítica de Turquía era excepcional y privilegiada para sus intereses en su confrontación con los el llamado socialismo real, comandando por la URSS y el control de Oriente.

Recordemos sus fronteras:

Es un estado ubicado en el  sureste de Europa y suroeste de Asia (esa porción de Turquía al oeste del Bósforo es geográficamente parte de Europa), que limita con el mar Negro, entre Bulgaria y Georgia, y limita con el mar Egeo y el Mediterráneo, entre Grecia y Siria. Políticamente la Turquía europea (Rumelia) limita con Grecia y Bulgaria. La Turquía asiática limita en el Cáucaso, con GeorgiaArmeniaAzerbaiyán; por oriente con Irán, y al sur con Irak y Siria.(Wikipedia)

Esta descripción de sus fronteras basta para entender el gran valor que posee para las potencias. Pero además se ha convertido en un territorio clave para la resolución de las dependencias energéticas europeas de Rusia.

  1. Otro efecto de la globalización. Erdogan aliado, Erdogan enemigo.

Turquía ha visto una y otra vez como el sueño europeísta se desvanecía, los líderes europeos hablaban de Turquía como parte de Europa y al mismo tiempo ponían todo tipo de dificultades para su integración Tiempo suficiente para que otros candidatos, estos si considerados “europeos de origen”, se integrarán sin dificultad.

También ha sido el tiempo necesario para que Turquía valore la posibilidad de integrase en un proyecto europeísta que hace aguas. En estos momentos no llega a un 35% de la población la que desean la integración.

Además, tras el Brexit, el auge de los movimientos eurófobos y el incremento de la xenofobia y el racismo, no parece el paraíso prometido, muy al contrario se muestra como una empresa que gran parte de sus socios desean abandonar.

Además, Turquía a pesar de que contribuye lealmente a la defensa de occidente, granjeándose poderosos enemigos en su ámbito geográfico, su peso en las decisiones ha sido casi nulo.

La globalización lo colocó en la periferia: servicios, turismo y sus industrias externalizadas instaladas en suelo turco, parada y fin de camino de refugiados no deseados por Europa, un área de servicios para el primer mundo. Mientras sus ciudadanos eran excluidos o valorados como “europeos de tercera”, si cabe lo de europeos, en las sociedades del viejo continente.

La crisis mermó considerablemente la economía turca y coloco en graves dificultades económicas de desempleo y pobreza que alimentó las filas del rechazo a lo occidental, que se identificaban con las pociones islamistas.

Y el golpe de estado volvió a mostrar el modo de operar a la antigua usanza de las potencias occidentales. No entró en valorar el ideario político de Erdogan, con el que evidentemente no coincido, pero era el Presidente electo y había sido elegido por las urnas.

La hipocresía es mayor si cabe, cuando Erdogan pasó de ser el gran amigo de Occidente, a su enemigo con boca chica en relativamente escaso tiempo.

Algunas conclusiones:

Turquía y Erdogan, como otros líderes de otros países, pasan en la crónica occidental de héroes y amigos, a enemigos y satánicos, según sean favorecedores de sus estrategias,  Tanto o más radical es Arabia Saudí en su concepción teocrática del Islam y sin embargo es considerado un gran aliado de occidente. No creo que el Erdogan y la Turquía de hace dos años fuera muy distinta al Erdogan y la Turquía de ahora.

La multilateralidad y la soberanía.

Ya son algunos, diría que muchos, los países que se han encaminado hacia la multilateralidad, pero también hay indicadores de que algunos comienzan a apostar por el bloque del BRIC. Turquía que se ve como una potencia que puede emerger parece que encuentra su lugar en este grupo de países,  ciertamente  que no en la Europa del Brexit o del futuro Frexit, de las elecciones en Alemania y otras peripecias que padecerá Europa este año.

Lo que está claro que, al menos, han decidido no cerrarse en torno a una sola potencia. Recordemos que también Marruecos, aliada de occidente, Francia y EEUU, como otros países que han firmado acuerdos preferentes con Rusia o China.

También comienza a mostrase el requerimiento de administrar la soberanía y no tenerla secuestrada. EEUU siempre quiso la integración de Turquía en la UE para restar capacidad a Turquía de política internacional propia, pero, ahora, con más claridad, la UE no tiene una política única internacional y EEUU se desconoce, aunque es improbable, que varié la suya, de momento es una incognita. Los primeros pasos apuntan a que va a ver variaciones considerables en lo que acuerdos comerciales, que necesariamente se trasladarán a lo político.

Y Canarias que…

En medio de esta convulsión internacional, de esta nueva realidad que emerge,  Canarias se encuentra integrada a la fuerza en la UE, con una moneda sobre la que hay sumas dudas de su futuro, en una Unión que parece inclinada a su disolución o a recomposiciones que ya se plantean con espacios y ritmos diferenciados.

Los acontecimientos requieren de Canarias soberanía como Estado, multilateralidad y distancia de los puntos de eclosión, neutralidad activa.

No podemos llegar de nuevo tarde, con retraso al futuro. Los estados deberán recuperar el poder de la política sobre la economía y las finanzas, el poder de la soberanía. En este siglo, las finanzas dejan de gobernarlo o no habrá mundo que gobernar.

La globalización es el ecosistema de la especulación financiera, de los oligopolios y de la avaricia sin control alguno. Sus días están contados.

Urge que nos movilicemos contra cualquier estatus como autonomía, contra este gobierno administrativo de la colonia, absolutamente ineficaz, incapaz e incompetente para  resolver los verdaderos problemas de los ciudadanos y por la descolonización sin titubeos de Canarias.

Cualquier otro debate o cuestión que se discuta con el estado español es absurda, más cuando es un estado en deconstrucción y fallido. Hay que fijar la atención en solo dos preguntas: Cuándo y cómo.

En África, a seis de enero de Sin Tino

 

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