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Parte I

La globalización y la anulación de las soberanías

“La próxima crisis financiera global ya ha empezado y conllevará graves consecuencias a los países desarrollados.”  Jim Rogers(experto inversor)

Este afamado inversor que ha  predicho las distintas crisis financieras de las  últimas décadas, ha vaticinado lo siguiente:

“ Se vaporizarán cientos de billones de dólares de riqueza, y declinarán o desaparecerán muchas viejas instituciones, partidos políticos, gobiernos y costumbres.”

El lector podría pensar que se trata del habitual sensacionalismo. Es cierto que algunos analistas han buscado cierta notoriedad con este tipo de afirmaciones, sin embargo la influencia en los ciudadanos de la leyenda urbana de que el sistema capitalista se reorganiza y reequilibra, suele alentar el desprecio por este tipo de vaticinios. En el fondo las ideas del liberalismo político  surgidas en la Revolución Industrial se han sacralizado y convertido en dogmas de fe.

Se considera a Adam Smith, con su obra La riqueza de las naciones (1776), como el fundador del liberalismo económico. El padre del liberalismo sentenciaba:

“Cuando uno trabaja para sí mismo sirve a la sociedad con más eficacia que si trabaja para el interés social”.

Adam Smith plantea que el orden se establece por sí mismo, por el juego de la oferta y la demanda el que, en el fondo, habita y perdura en los ciudadanos de nuestra sociedades.

La llamada doctrina del laissez faire, así es que el ciudadano del mundo piensa:  No hay problema,  esto se resuelve con algo de tiempo.

El Estado debe «dejar hacer, dejar pasar» es decir no intervenir

La globalización  ha llevado a efecto el sueño de que las leyes del mercado, basadas en el juego de la oferta y la demanda, no tengan limitación, incluso entre las naciones, que dificulte las leyes de mercado.

El  neoliberalismo surgido  en París, en 1938 y sus creadores son Ludwig von Mises y Friedrich Hayek(Camino de Servidumbre), enfrentados con lo que representaba el New Deal de Franklin Roosevelt y el desarrollo gradual del Estado del bienestar británico, afirmaban:

La planificación estatal acaba con  el individualismo y conduce inevitablemente al totalitarismo

Será Milton Friedman lo llevará a sus extremos: “la idea de que los monopolios venían a ser un premio a la eficacia”. Si, a esto incorporamos, a Margaret  Thatcher y Ronald Reagan que lo llevan a efecto y la extensión de dicha doctrina al FMI, el Banco Mundial, el Tratado de Maastricht y la Organización Mundial del Comercio. Es fácil convenir que los estados y las naciones, también las democracias han quedado eliminadas por la globalización.

¿A qué nos lleva lo anterior?

  1. Desglobalización, descolonización.

La desglobalización no significa abandonar la economía mundial, lo que implica es un proceso de reestructuración del sistema económico y político mundial, que pasa inexorablemente por incrementar la capacidad de las economías nacionales, locales y comunitarias.

Frente a los que han denostado la soberanía de las naciones, que, en el fondo, es la soberanía de los ciudadanos y la democracia, aquellos apóstoles de mundo global, tanto de derechas como de izquierdas, aquellos de mundo happy, hay que enfrentar la recuperación de las soberanías de los pueblos que, inevitablemente en Canarias, pasa por la descolonización, no por ningún estatuto de tres al cuarto.

Mientras, en la colonia, el bochinche político muestra el estado de descomposición que se vive en la colonia, también de la metrópoli, la dirigencia política sigue despreocupada de lo relevante, de lo auténticamente importante para la supervivencia de nuestro pueblo, con nuestra economía sumida en los mayores grado de dependencia nunca existentes, más colonia que nunca.

Ajenos a la realidad ignoran el devenir de los acontecimientos internacionales.Mientras quedan extasiados por las cifras del incremento de turistas y se entretiene en sus cuitas por un gobierno canario sin soberania.

  1. La crisis que nunca se fue.

“A menos que este sea atemperado por el reconocimiento de un interés común, que debería tener precedencia sobre los intereses particulares, nuestro sistema (…) es posible que se quiebre”. (Georges Soros)

El controvertido y conflictivo millonario y especulador financiero Georges Soros apunta sus preocupaciones, no por la humanidad, sino por su  supervivencia y la de su patrimonio.

El profesor y premio nobel de economía Paul Krugman afirma que:

“El neoliberalismo y su modelo de competitividad compulsiva se han convertido en una peligrosa obsesión para el mundo de nuestros días. Y ese es el gran peligro que puede hacernos olvidar la dolorosa tendencia de la economía moderna a los períodos prolongados de recesión y estancamiento, inevitablemente acompañados de mayor desempleo. “

¿Qué indicadores hay para afirmar que la crisis no ha acabado y que se recrudecerá?:

Los indicadores económicos de la crisis son:

-La acumulación masiva de la deuda y la inyección de dinero a los mercados.

– La expansión de derivados(productos tóxicos9:

En 2008: 500 billones de dólares.

En 2016: 1.200 billones de dolares.

El informe de las Naciones Unidas titulado Situación y perspectivas de la Economía Mundial señala que:

-La tasa promedio de crecimiento en los países desarrollados ha disminuido en más del 54% desde la crisis.

-44 millones de personas están desempleadas en los países desarrollados

-La inflación ha alcanzado su nivel más bajo desde la crisis.

– Las tasas de crecimiento de los países avanzados volátiles.

Continuará…

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