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Esperanza

Si algún lector piensa que es pesimismo, sensacionalismo o catastrofismo lo que impregna el texto, descártelo, ciertamente es lo inverso, esperanza, una gran esperanza de transformación de las sociedades y las naciones,  considero que los acontecimientos que se están produciendo en el ámbito económico y social en la comunidad internacional permiten un cambio de modelo, de paradigma, pero ello sólo será posible si los más, la mayoría asume su papel de sujeto histórico de sus naciones, de lo contrario, si dejamos que las elites sean las que resuelvan, se lo resuelvan, seremos y serán las próximas generaciones las que sobrevivan en una sociedad de tal desigualdad y control social que cualquier periodo anterior tendrá visos de libertad.

Resetear

 Ya en la primera parte Ihttps://www.enlacolonia.com/tsunami-economico-sublevemonos/)( sensibilizamos al lector a través de una serie de informaciones sobre la inminencia de un colapso económico. En esta segunda parte señalamos cuatro aspecto generadores del previsible colapso, ciertamente se extiende el rumor de la posibilidad de un reseteo económico y social, quién sabe si es una fake new, hoy todo lo que no les es favorable a los intereses de las elites es fake news, fake new es igual a la censura en la red, crucial para las élites, ya nadie recuerda la armas químicas de Sadam, fake new impreso en todos los idiomas y comunicado en todos los medios audiovisuales.

Resetear pero resetear para los mismo, para beneficios de unos pocos, para salvar los intereses de las corporaciones y grupos financieros, nada que mejore la vida la ciudadanía y de las naciones, pretenden reorganizar la debilitada globalización y detener cualquier tendencia al ejercicio de la soberanía nacional, anular la nación como realidad sociopolítica, al tiempo que preparan las condiciones para la revolución robótica en su sólo beneficio.

Ahogar en el agua a los más para ofrecerse como salvavidas y establecer las nuevas condiciones del orden internacional, esa es su estrategia.

La tormenta perfecta, cuatro desencadenantes.

1.The Economist, el día 31 de diciembre, en una sección diaria denominada: “Gráfico diario, titulada: Una imagen de probabilidades”, establece una serie de porcentajes sobre la posibilidad de que determinados hechos acontezcan en el 2019. En el ámbito económico, sólo tres: el primero de ellos, es de Perogrullo, al 90% se mantiene el déficit comercial EEUU con China.

Al 30% sitúa la posibilidad de dos trimestres de decrecimiento con lo que estaría técnicamente en recesión. Por último, con un 15%, un crack de S6P 500, con una bajada del 20% del mismo. Descartando por evidente el primero, sólo hay dos previsiones que, con probabilidad están aminoradas en sus porcentajes o alguien se imagina que este prestigioso medio con importantes intereses económicos dijera que es del 50% la probabilidad. Estas dos conllevan:

Recesión y bajada del 20% de S&P 500. Las perdidas podrían aproximarse a los 4 billones y medio de dólares, más de un 26% del PIB de los EEUU(2017, 17.248.296M.€ )  y un 29%  del PIB europeo(15.373.130M.€).

Bastaría añadir que, para algunas escuelas económicas, más de un 10% no es una recesión, es una depresión económica.

  1. La deuda empresarial a escala mundial ha subido 16 billones de dólares desde el 2013, al pasar de los 58 billones hasta 74 billones en el 2018, un aumento del 28%, según el IIF. Un 45% de la deuda total. La deuda asciende a 164 billones de dólares, cantidad equivalente al 225% del PIB mundial. Una deuda que jamás ha tenido el mundo.

Una parte relevante de esa deuda ha sido dedicada a la recompra de acciones para elevar el precio de las mismas. En otras palabras, nada tiene que ver con el aumento de la productividad de las empresas, además de utilizar sus ganancias para invertir en activos financieros en lugar de en inversiones productivas. No existen en estos momentos, no hay ingentes cantidades para ser invertidas en la economía real.

  1. La gran banca española ha cerrado 2018 como uno de sus peores años en bolsa, ya que ha perdido algo más 48.200 millones de euros de capitalización, lo que supone un recorte del 26,4 % en comparación con la que tenía a cierre de 2017. Situaciones parecidas viven la banca alemana, italiana, francesa…

Como afirma Guillermo de la Dehesa:

“Además, la calidad de crédito financiero se está deteriorando en gran parte del mundo. El rating mediano de los bonos ha ido cayendo desde A, en 1980, hasta BBB- en 2018, siendo preocupante, porque la media se está acercando hacia el bono basura. Incluso en la deuda de grado de inversión la calidad media está también cayendo.

El grupo americano de gestión de fondos PIMCO estima que, en EE UU, el 48% de los bonos están clasificados como BBB, frente a sólo el 25% de media en los años noventa, puesto que sus emisores están mucho más endeudados que entonces y su ratio de apalancamiento neto era entonces de 1.7 veces y ahora es de 2.9 veces. En EE UU, hay hoy 1.6 billones de préstamos apalancados récord histórico y la mitad tiene cláusulas de baja protección”.

Guillermo de la Dehesa es presidente honorario del Centre for Economic Policy Research CEPR, de Londres. El País.17 de junio de 2018.

  1. Desaceleración de China y burbuja inmobiliaria. Un piso de cien metros cuadrados, en Pekín puede llegar a costar ochocientos cincuenta mil euros. Al igual que en occidente el sector inmobiliario en la alternativa de inversión más deseada y supuestamente eficiente. La expansión monetaria practicada en China desde 2009. La oferta monetaria se incrementó en un 30%. En pocas palabras, hay una tremenda burbuja inmobiliaria.

Recojo una palabras de Gordon Brown, ex primer ministro del Reino Unido, , a The Guardian, en ellas afirma:

“La economía global está entrando en un periodo de vulnerabilidad, luego de no haber abordado las causas esenciales del colapso financiero que la removió en 2008. “Estamos en peligro de caminar sonámbulos hacia una crisis futura”, “será necesario un despertar severo, pero estamos en un mundo sin líderes”.

En un mundo interconectado hay una escalada de los riesgos. Hemos tenido una década de estancamiento y estamos al borde tener una década de vulnerabilidad”.

Conclusión:

No cabe esperar que ocurra, es necesario que pongamos al globalismo contra las cuerdas, que las corporaciones, las transnacionales y los gobiernos que hacen de intermediarios y administradores de las élites económicas sientan el aliento en su cuello.

Los movimientos de naciones sin estado y colonias, la ciudadanía de las naciones- estados, deben hacer confluir las vindicaciones de soberanía nacional y las de justicia social, la redistribución justa de la riqueza como una sola reivindicación, Francia y Túnez han mostrado un camino, hagamos que las naciones se subleven y se reconduzca el colapso de tal manera que

Las banderas nacionales simbolicen la lucha por la justica social y la redistribución de la riqueza, pongámosle chalecos, chaquetas, faldas de color que deseemos, pero hagámoslo ya, la cuenta atrás está en marcha.

En África, a tres de enero del año de la sublevación.

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