Más violencia. La muerte del contrato social | En la colonia...
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El derecho civil y la violencia

El derecho civil hace algunos años que  recoge la violencia económica y es, en la actualidad, considerada por ciertos juristas como una nueva forma de violencia tradicional​”. En Francia, la primera cámara civil del Tribunal de Casación, en una sentencia del 3 de abril de 2002, y sobre el fundamento del artículo 1112 del Código civil francés, ha juzgado así que «la explotación abusiva de una situación de dependencia económica, hecha para aprovechar el temor del mal que amenaza directamente a los intereses legítimos de la persona, puede viciar el consentimiento de la violencia».

La violencia en Canarias

Violencia es la que se ejerce sobre la gran mayoría de los ciudadanos de Canarias, violencia que tiene sus evidencias en los salarios más bajos en relación con los de la metrópoli, violencia al contar los hogares canarios con 2.339 menos euros que la media de las españas, violencia con un 35 % de personas en peligro de exclusión social, violencia al obligar a emigrar a nuestros jóvenes de manera sistemática, más de 20 titulados superiores salen cada día de las islas, violencia en la precariedad laboral, en los horarios interminables.

Esta violencia, multiplicada en la colonia, se extiende por todas las sociedades, incluso por aquellas llamadas desarrolladas, a la que se añade la división de poderes prácticamente inexistente, la soberanía entregada al capital financiero y los fundamentos ideológicos de las sociedades moderna liquidados.

Recordemos a Rousseau y visualicemos nuestras sociedades

 

“El pueblo no puede contratar más que consigo mismo: porque si contratara con sus oficiales /autoridades/, dado que los hace depositarios de todo su poder y que no tendría ninguna garantía del contrato, ello no sería contratar con ellos, sería realmente ponerse a su discreción(…)

 Siendo la voluntad general en el estado la regla de lo justo y de lo injusto, y dirigida siempre al bien público y particular, la autoridad pública no debe ser más que la ejecutora de tal voluntad, de donde se sigue que, entre todas las formas de gobierno, la mejor por naturaleza es la que se corresponde mejor; aquella cuyos miembros tiene el menor interés personal contrario al del pueblo. Porque esta duplicidad de intereses no puede por menos que dotar a los jefes de una voluntad particular que se impone con frecuencia sobre la general en su administración. Si la gordura del cuerpo causa perjuicio a la cabeza ésta se cuidará de evitar que el cuerpo engorde. Si la felicidad de un pueblo es un obstáculo para la ambición de sus jefes que el pueblo no sueñe con ser feliz jamás.”

Mientras la violencia contra nuestros ciudadanos se ejerce sin límite, las instituciones canarias celebran el crecimiento y los tiempos de bonanza, convierten a los medios de comunicación en hojas parroquiales de sus egos y se vanaglorian de todo aquello que no han hecho, haciendo de cualquier acto irrelevante noticia institucional.

Paletismo institucional

El paletismo institucional se muestra en toda su grandeza: trenes, metroguaguas, Canarias capital de casi todo, hub mundial, líder de la sostenibilidad, plataforma de no sé que.

El calor arrecia pero lo que se derrite son las sociedades, los estados nación, la soberanía de la ciudadanía, mientras las  imágenes grotescas y decimonónicas que nos llegan de la metrópoli, de un presidente del reino de España declarando en un pupitre al lado de un juez como si estuviese en una tertulia televisiva, son la mejor muestra de que el contrato social está liquidado.

Por cierto, es el mismo Presidente que los dirigentes de NC y CC sostienen con sus votos y es que mientras lo veía declarar, me imaginaba a Oramas y Quevedo sosteniendo las patas de las mesa y Asier Antón haciéndoles compañía.

A modo de conclusión

El calor irrita, pero irrita mucho más que  algunos crean que, con lo que se cuece en las españas, España es solución de algo. En los meses previos a la fracturación de ese estado, va siendo hora que la violencia ejercida durante siglos por la metrópoli en las islas, desde la física, hasta las hambrunas, pobreza, emigración, tenga su final.

Ciertamente creo que en este milenio sólo se repondrá la justicia social y la equidad cuando los ciudadanos de los estados nación ejerzan su soberanía y proceden a una justa redistribución de recursos, y ciertamente la consecución de dichos objetivos, también la de un estado canario requerirán el ejercicio de la fuerza de los más, no se hizo la revolución francesa pidiendo permiso, ni desde la legalidad vigente.

Mientras la prensa celebra la salida a bolsa de Hispania con diez hoteles en Canarias. Basta informarse para saber que Soros es un accionista relevante de Hispania y que ya se conoce que antes del 2020 procederán a la venta de esos hoteles. Hispania es un fondo de inversiones y atentos no es el único, con la compra y las nuevas edificaciones de hoteles esperan obtener unos beneficios 7´5 % de rentabilidad, ya han comenzado este año a vender la división de oficinas y locales. Soros prevé obtener 1500 millones de euros de beneficios. Canarias es también destino de los fondos de inversiones, claro que con los salarios que se pagan en la colonia la rentabilidad de las inversiones está garantizada, ya se encarga de explicarlo Clavijo en sus viajes y conferencias.

En África, a 27 de julio del año del kaos

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