Clavijo y Gila al Libano. | En la colonia...
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Suena el teléfono en la sede de Hezbolá en el Líbano, se escucha:

-Oiga, es el enemigo, soy el Presidente Clavijo, que ando por aquí de buen rollito y se me ocurrió que, de paso, podíamos paliquear  con los israelitas, también con los iraníes o algo así y darle carpetazo a los problemillas entre ustedes.

– Disculpe. ¿Con quién hablo?

– Soy Fernando, el Clavijo,  que me ha pedido Rajoy que le haga este mandado, me ha pasado este muerto, a ver si me llevo a los chicos para casa, vamos, a los reclutas.

– ¿Pero qué dice?

-Vamos a ver, si yo de esto sé, yo mismo estoy gobernando en minoría y fracciones miles. Todo tiene solución. A ver cuénteme el problema que pongo a mi ministro de defensa Barragán a resolverlo y si no le mando a Anita y mano de santa. Y no se preocupe, yo, como si hablara con Rajoy.

Oiga, y si cree que deben venir los rusos también. Vamos que matamos un cochinillo negro y verá usted que se resuelve.

En serio…

Tras unos días fuera del país, repasando hoy la prensa de la semana pasada, debo de reconocer que la mejoría a peor, ya no sé si se trata de una cámara oculta o si es un casting de absurdos, pero es que no sabes por donde empezar a meterle mano a la realidad de la colonia, desde microalgas que no son algas, para no ser excremento, que dichas no proceden de los mismos pero que si hay excrementos pero que todo está controlado y a no alarmar que sólo es mierda, a lo del turismo que va genial pero que los canarios ni olerlo, vamos que la cuchipanda para unos pocos, hasta la anunciada visita de Fernando, que no está muy Católico, al Líbano.

Empecemos por el patriota español Fernando, el que no está católico, y que decide visitar a las tropas de las españas en el Líbano.

En primer lugar qué hace un canario visitando tropas extranjeras, aunque el batallón se llamase  Vacaguaré. Es que han perdido el tino. En cualquier caso, será España la que deba encargarse de las mismas y es su ejército y  su responsabilidad.

Sin embargo es propio de los conversos ser los más de todos, los más españoles, los más europeos, los más unionistas, los más neoliberales y el castigo de herejes de cualquiera que ose amenazar a las españas.

En segundo lugar, qué sabe este individuo de la situación de Líbano que resume en un solo territorio todos los conflictos que se viven en Oriente Medio y que congrega a todos los actores: Rusia, Irán, EEUU, Palestina, Israel, Francia, múltiples grupos islamitas.

En tercer lugar, qué nivel de credibilidad tienen las misiones de la ONU, con escándalos desde la antigua Yugoslavia, Libano  República Centroafricana y República Democrática del Congo, entre otros, y con países y ministros de defensas cesados o dimitidos como Holanda o Japón.

Pero lo más relevante, durante la última década la estrategia de EEUU, apoyada por Francia y Reino Unido se ha basado en fracturar y desestabilizar cualquier Estado que no puedan controlar y tenga interés estratégico.

La presencia española sólo muestra que participa de esa estrategia como peón de la misma, consolidando la fragmentación de esos Estados.

La visita de Fernando, el no católico, es, una vez más, parte de su marketing político, al mismo tiempo que reafirma su tremenda y apasionada españolidad, contentando a la metrópoli, en estas semanas en las que su unidad territorial está en cuestión o a punto de fenecer el 1 de octubre.

EN África, a catorce de agosto del año del Kaos

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