Parlamento de Canarias ¿Qué parlamento? | En la colonia...
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La noche está fría en Fuerteventura, el aire enérgico y rebosante de marea, hiela hasta las ideas, aunque también las conserva intactas, igual que la visión de la inmensidad del horizonte durante el día, la lluvia de colores tierra de cada pedazo de esta isla: marrones claros u oscuros, amarillos, grisáceos, rojos tímidos y hasta corales. Sólo los ojos de los extraños creen que el paisaje se repite, se duplica y el de la isla de mi abuelo jamás lo hace, ni siquiera una solitaria roca, acompañada de decenas de ellas. Invierno tardío que empuja a la primavera, pero el aire me llena el alma de burbujas de país, de nación.
Me reconforta esta estancia, tras el bochornoso espectáculo del debate del estado de la nacionalidad, extraño nombre solo comprensible para el que tenga dudas de cuál es la suya, yo no las tengo. Tras este debate solo cabe una única conclusión:
Ni uno solo, ninguno de los que allí se sientan tiene dignidad de nación, de país, de pueblo.
Expreso lo anterior por lo siguiente. No puede haber dignidad en:
1. Un impostor Parlamento que lleva una reforma, de la que ni requieren permiso del ayuntamiento para realizarlas, una obra menor, al Parlamento de las Españas, un apaño de Estatuto que avergüenza el concepto de soberanía, ni siquiera de soberanía compartida. Una reforma de caricatura de un estatuto ilegitimo, jamás refrendado.
2. Un falso Parlamento que apuntala un REF que, desde su origen aminora y rebaja los derechos históricos pactados con la Corona de Castilla y que, con múltiples avatares, se sostuvieron hasta los Puertos Francos. Malbaratados en el proceso de integración de las Españas en la UE.
3. Un Gobierno que renegocia un escuálido REF con el gobierno de las Españas, incorporando lo que ya está, como si fuera novedoso y que aún exige también la aprobación del Parlamento de las Españas y de la UE.
4. Un fariseo Parlamento que cede la soberanía que nunca ha peleado a las españas para que decida sobre su propia norma constituyente.
5. Un ficticio Parlamento que muestra su total incapacidad e ineficacia cuando reclama a las españas que hagan su reforma electoral.
6. Un amañado Parlamento que permite un gobierno sostenido con dieciocho diputados.
7. Una Parlamento ineficaz en el control y un gobierno que gestiona las escasas competencias con total ineptitud. Ejemplos de ello: Sanidad o Servicios Sociales.
No hay parlamento sin soberanía, sin libertad, sin democracia, sin la legitimidad de su pueblo. Mientras, sólo es una papelera de reciclaje llamada Parlamento de Canarias en la que se vierten documentos vacíos de realidad, una línea de defensa de los que están al servicio de las Españas.
Y para que la indignidad sea más plena dos partidos rivalizan y creen extorsionar al que de verdad doblega su voluntad, dos partidos proclamados nacionalistas que regatean relojes de imitación en la metrópoli, a cambio, lealtad al Reino de España.

En África, a 25 de marzo del año del kaos.

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