Podemos: la otra estrategia unionista | En la colonia...
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Los buenos y los malos

El neocolonialismo es un necio que cree aún que se puede arreglar el sistema colonial, o un maligno que propone reformas porque sabe que son ineficaces. Esas reformas vendrán a su tiempo: el que las hará, será el pueblo argelino. La única cosa que podríamos y deberíamos intentar – que es esencial hoy en día -, es luchar junto a ellos, para librar a la vez a los argelinos y los franceses de la tiranía colonial” Paul Sartre

Al igual que el colonialismo es necio y, como en Canarias, pretende y propone reformas para que, en lo esencial, nada cambie, el unionismo español también es necio, pretende sostener su dominación a partir de reformas y, como siempre, en  última instancia, por la fuerza.

Así, en esencia, sea el que sea el proyecto de reforma o de refundación que planteen, el hormigón que les une es su nacionalismo español.

Sin embargo, al debatir y etiquetar se transmite siempre un esquema bipolar: los nacionalistas frente a los sin fronteras, los de la pluralidad, la convivencia, la diversidad en la unidad, etc.

La lista de conceptos huecos es interminable, pues para embellecer el dominio de un pueblo sobre otro es necesaria mucha imaginación y literatura. Al simplificar, toda esta catarata de ideas lo que queda es el mismo esquema de siempre: vestir el ejercicio del dominio bajo el traje de la universalidad que es unipolaridad y dominación cultural occidental, la globalización que es la perdida de la soberanía de los pueblos y los ciudadanos frente al capital y la multiculturalidad que es la nueva versión del “buen salvaje”

¿Y PODEMOS?

Pues bien, con mayor o menor sutilidad, todas las fuerzas que se oponen a la consulta del 1 DE OCTUBRE, por ende a la independencia de Cataluña, también aquellos que, participando la desvirtúan y banalizan, proponen el modelo existente o modelos alternativos de organización administrativa y política de España y todas son nacionalistas españoles, ya sean rojos, azules, morados o naranjas.

El debate político y de ideas confronta soberanistas españoles y soberanistas catalanes. Todo lo demás es camuflaje.

Sin embargo, hay una diferencia sustancial los nacionalistas catalanes contemplan un refrendo a través de las urnas, por tanto la posibilidad de que los ciudadanos opten por un Estado Catalán o Cataluña inserta en España. Por el contrario, los nacionalistas españoles reniegan e impiden dicho ejercicio democrático a cualquier de las naciones que incorpora España y, por supuesto, niegan cualquier posibilidad de descolonizar Canarias.

Podemos, como fuerza nacionalista española, al igual que su filial Catalunya en Comú, sostienen un discurso que, en lo fundamental, tiene el mismo genotipo que el PSOE.

Estructurado sobre un federalismo que empieza y termina en el mismo concepto, que resulta una entelequia de difícil precisión, a la que incorporan un proceso constituyente que le da cierta impronta de bebida energética con alas.

Y si a lo anterior, se le añade la supuesta adscripción socialdemócrata, repetida numerosas veces en campaña electoral y ahora casi innombrable, tendremos una fuerza política que se distingue del PSOE por la estética, que no por las ideas.

Ahora bien, hay una cuestión que no renuncio a formular. Los efectos de la irrupción de PODEMOS podrían resumirse en:

  • Desaparición de las movilizaciones sociales. En realidad sirvió para desmovilizar y reintegrar al modelo a todos aquellos que se confrontaban con él, canalizó las energías de transformación, reintegrándolas al sistema y abrazando su lógica interna. Es por ello que lo nuevo, se hizo tan viejo como la socialdemocracia de Kaustky, a quien Lenin le dedicaría su obra “La revolución proletaria y el renegado Kaustky”.
  • Especial interés también tiene el efecto laxante que ha tenido en Cataluña, Euskadi y Canarias, desviando la atención de la cuestión nacional, es decir, de la Independencia y, al menos en los primeros momentos, desgastando a las fuerzas políticas de trazo nacionalista y progresista.

Como conclusión, si a lo anterior le añadimos que PODEMOS y la marca catalana dirigida por Ada Colau, Podemos en Comú, formularán el 11 de septiembre, en plena DIADA, su propuesta soberanista pero no independentista, es decir, naranja sin vitamina c, y el hecho de que no consideran la consulta vinculante, aunque participen, en otras palabras que ellos se encargan desde el interior de la consulta de desnaturalizarla y completar la argumentación del gobierno español.

¡Buen servicio a la patria, la suya!

En definitiva, PODEMOS es un partido:

– Laxante, tanto en lo que se refiere a las movilizaciones sociales, como a las vindicaciones nacionales, libera de obstrucciones peligrosas al sistema.

-“Atrápalo todo” ya que mueve sus líneas ideológicas y programáticas según se encuentre el mercado electoral en una dirección u otra.

En África, a dos de septiembre del año del kaos

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