STOP resignación  ¿El mundo  será Grecia? | En la colonia...
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Afirman que, tras el fallecimiento de una persona a la que les profesabas afecto, sientes ira, enfado y consideras injusta dicha muerte. Realmente no sabes a quién responsabilizar o dirigir tu enfado. Te asalta la idea de que por qué a ella y, a veces, como me relataba alguien al que se le murió su padre, culpas hasta a Dios, da lo mismo que creas o no.

Elijo no enfadarme con lo inevitable, con lo sobrevenido al hecho de vivir, con el desenlace obligatorio de toda vida, a pesar de que no pierda de vista  la malvada genética, que nos deja vivos y longevos a auténticos criminales hasta el hartazgo, aunque en esas rutas secretas de la mente me consuelo pensado que la mala conciencia los tortura. Gran error pues probablemente jamás la tuvieron.

De lo inevitable a lo evitable

¿Es evitable el asalto voraz y salvaje a las sociedades actuales? ¿Lo es de forma pacífica?

A la muerte no podemos resistirnos, pero sí a la ofensiva contra la vida de cada ciudadano de las sociedades que nos han tocado vivir.  El poder económico-político ha roto cualquier límite, están en plena ofensiva y no encuentran resistencia y cuando la encuentran no se detienne, sabedor de que estamos adiestrados para no responder con violencia, a su violencia, nos saben perdedores sin empezar la partida.

Ni la consecución del poder políticos por los que desean el cambio es un problema, así lo demuestra Grecia y ahora Cataluña, pero también situaciones diversas como Irlanda, Turquía, Libia o Siria o pueblos como los Kurdos.

EL ASALTO DE LA USURA Y EL AUTORITARISMO

Grecia desapareció de las noticias, como si jamás hubiera habido problema alguno, dejó llenar portadas y abrir noticias a transitar en un silencio más afilado que el de los cementerios, con Grecia también se diluyeron muchas esperanzas de cambio y transformación de las sociedades democráticas occidentales. El Neoliberalismo salvaje, la globalización despiadada se mostraron como son.

El primer ministro, Alexis Tsipras y Ejecutivo de izquierdas, que se había convertido en los inspiradores de los cambios en las sociedades occidentales, pasaron de la visibilización esperanzadora al ostracismo, de pelear por una fotografía con sus líderes, a huir de cualquier proximidad o asociación.

EL neoliberalismo y su globalización han mostrado al mundo su poder de doblegar a las naciones, de ningunear las soberanías  nacionales, de convertir en irrisorios las decisiones adoptadas por las sacrosantas democracias occidentales, simplemente no cuentan.

El Gobierno griego aceptó el rescate que acabaría por enterrar a una gran parte delas ilusiones y expectativas de los movimientos de transformación en Europa, y dejaría casi todo el espacio útil a los populismos de ultraderecha, resultado también del modelo socioeconómico impuesto.

Las enormes sumas de ayuda financiera aportadas a Grecia han llegado en forma de nueva deuda utilizada para pagar antiguos préstamos. Las cifras de pobreza de la agencia estadística comunitaria son de emergencia internacional.

Grecia no es el tercer país más pobre de la UE; la tasa de pobreza es más alta en Bulgaria y Rumanía.

Más de un tercio de la población de Bulgaria (40,4 %), Rumanía (38,8 %) y Grecia (35,6 %) se encontraba en esta situación en 2016, los porcentajes más altos entre los Veintiocho. El porcentaje griego casi se ha doblado desde 2008, el año en que arrancó la crisis financiera global. La España de las banderas disputa la cuarta posición.

Pero lo más grave tiene su futuro embargado y su patrimonio e infraestructuras vendidas o cedidas por decenas de años.

Los fondos de rescate de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional aparentemente a Grecia de la bancarrota, pero las políticas de austeridad y las reformas que los acreedores impuestas han contribuido a convertir la recesión en una depresión. La sociedad está en bancarrota.

Grecia disipó la esperanza

Los hechos acontecidos en Grecia han supuesto una gran derrota pero especialmente ha significado la extensión de la impotencia en los movimientos por el cambio de modelo de sociedad. Por el contrario crecen las ultraderechas  en las democracias occidentales.

¿Y Cataluña?

Si con mayoría parlamentaria, si con la insistencia de negociación para la Independencia, si con la realización de un referéndum en condiciones muy adversas y de represión y si con un nuevo proceso electoral en condiciones de secuestro de la democracia catalana y la segura victoria, Cataluña no obtiene su independencia, el mensaje que la globalización y las fuerzas neoliberales enviarán a todas las sociedades es que nada, absolutamente nada puede cambiar a través de procedimientos democráticos. NI las reivindicaciones nacionales, ni las sociales de cambio de modelo tiene cabida

Breve reflexión

Los tiempos que  se viven y lo que están por venir, el porvenir  es previsible, puestos los cimientos y algo más de sociedades están caracterizadas por:

-El reparto de volumen inmenso de riqueza más desigual de la historia de la humanidad.

– La mayor concentración e internacionalización del capital y la riqueza jamás vista.

– La brecha entre ricos y pobres se hace más amplia.

– Disminuye acelerada de forma acelerada o prácticamente desaparecen  las clases medias.

-Se somete a las clases trabajadoras a salarios y condiciones de trabajo cercanas a los principios del SXX.

– Se liquidan las sociedades del bienestar y la privatización acelerada de los servicios públicos que restan, también de todos los servicios estratégicos: transporte, aeropuertos, puertos.

– Se restringen los derechos civiles, la libertad de expresión, los derechos laborales,  de manifestación, de huelga, de reunión. Recuerden que está en marcha en la U.E una directiva sobre las redes sociales para su control.

– Se articula una sociedad robotizada que no es para dentro de muchos años, que está en puertas, a menos de cinco años vistas, según el Banco de Inglaterra y que producirá cambios sociales que, dada la dirección de la gorbenanza mundial, acrecentará las desigualdades.

– La hambruna generalizada en muchas zonas del planeta.

Observando que tanto Grecia como Cataluña muestran que la democracia no permite la transformación, que los gobiernos de los estados están en manos de las corporaciones, del capital financiero y especulativo, evidenciado el carácter violento con el que actúan, que la pobreza es  en sí misma violencia, la pregunta  que es la siguiente:

¿Es posible cambiar estas realidades por la vía pacífica?

¿Es la violencia económica y la represión combatida sin responder a la violencia…?

¿Hay otras formas o procedimientos para hacer posibles las decisiones de las naciones y las sociedades?

En África,  a 19 de noviembre de 2017

 

 

 

 

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